LA LEY DEL CORAZÓN
Personas que gritan con voces estridentes, que se embriagan con bastones de papel, discursos inflamados, promesas arrogantes, ecos de locura marchitos como la hiel.
Dejemos a los tiranos que juzguen el mañana, sus burdas ambiciones de ataques sin pudor, cerremos la ventana a actitudes engañosas, inútiles y abramos la mirada al mapa del amor.
Aquí donde tus manos dibujan primaveras, no caben las fronteras, la fobia ni el rencor, tu abrazo es el refugio de libres banderas, tu voz es el derecho a un mundo con más valor.
Tutelemos los otoños con leyes de caricia, vanzamos las batallas sin armas y con tesón, que el único senado que aplique justicia, sea el latido humilde de nuestro propio corazón.
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