DIMITIR VS RESISTIR
Aferrados al sillón, la palabra "dimisión" parece no existir en su vocabulario. Resistencia, falta de asunción de culpa que sólo se exige al rival político Puente, mientras las responsabilidades propias se diluyen en excusas, como Mazón, sentado en el Parlamento Valenciano, con despacho, chófer y buenos emolumentos. Atados con cadenas a su escaño el honor se confunde con el puesto. No importa la tragedia ni el engaño dimitir es un precio alto, muy costoso. Del Yak-42 de Trillo, a la DANA de Valencia pasando a Rajoy por los hilillos de plastilina. Se prefiere blindar la complacencia y culpar al de enfrente con gasolina. 7.291 fallecidos en residencias esperando alertas retrasadas envueltas en el viento. Esas voces ultras que siguen recortando mientras crece el abismo y el lamento. Qué fácil y cómodo pedir que otro caiga pero qué duro es asumir el propio fallo. No hay tormenta ni crisis que les valga para bajarse del trono y del caballo.