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DIMITIR VS RESISTIR

Aferrados al sillón, la palabra "dimisión" parece no existir en su vocabulario. Resistencia, falta de asunción de culpa que sólo se exige al rival político Puente, mientras las responsabilidades propias se diluyen en excusas, como Mazón, sentado en el Parlamento Valenciano, con  despacho, chófer y buenos emolumentos. Atados con cadenas a su escaño el honor se confunde con el puesto. No importa la tragedia ni el engaño dimitir es un precio alto, muy costoso. Del Yak-42 de Trillo, a la DANA de Valencia pasando a Rajoy por los hilillos de plastilina. Se prefiere blindar la complacencia y culpar al de enfrente con gasolina. 7.291 fallecidos en residencias esperando alertas retrasadas envueltas en el viento. Esas voces ultras que siguen recortando mientras crece el abismo y el lamento. Qué fácil y cómodo pedir que otro caiga pero qué duro es asumir el propio fallo. No hay tormenta ni crisis que les valga para bajarse del trono y del caballo.

LA ARBOLEDA ROTA

Vuelve el mar a vestirse de nostalgia en estos días grises de ruidos y de insultos la voz del hombre se quiebra en los tumultos se olvida la gracia de la vieja palabra. 'Poeta en la Calle', que fuiste de la mano del pueblo que cantaba su dolor y su brío mira cómo hoy el viento se vuelve un eco frío lejos de aquel orgullo tan limpio y tan humano. Buscamos tu sombra, Alberti, la más clara refugio de arboledas que perdimos un día cuando el rencor acecha con su noche vacía y la herencia del odio nos golpea la cara. Regresa, 'Marinero en Tierra', a tu ribera tráenos el oleaje que limpie las esquina que borre las injurias, el barro y las espinas y devuelva a los hombres el azul de primavera. Tu 'Arboleda Perdida' nos guarde del espanto que tus versos de tiza, de sal y de arena fina sean la profecía que al mundo le destina silenciar el insulto con la belleza del canto.

LÁGRIMAS DE HIERRO

Iban los trenes surcando la llanura cargados de muchos sueños y de vidas historias tejidas con el hilo de la aurora promesas que el viento guardaba vivas. Una cita de amor, el regreso a un hogar un abrazo esperando al final del camino nadie supo prever en ese trágico lugar que se cruzaría la sombra feroz del destino. Urda llora en Toledo su luto más hondo el hierro crujió desatando el lamento aquellas ilusiones de pronto se hundieron en un torbellino de llanto y de viento. Sillas vacías que duelen muy dentro miradas perdidas buscando respuestas un pueblo unido en un rezo sincero mientras la noche derrama sus nieblas. Viajeros del alba que ya no volvieron estrellas que alumbran la fría distancia en cada latido de quienes se amaron grabada queda vuestra eterna estancia.

LA FIESTA HA TERMINADO

¡Qué gran recuerdo! "La Fiesta se Acabó", uno de los cortometrajes que rodé como realizador en los '80, haciendo prácticas en el curso de Dirección de Cine de la Escuela Universitaria de Artes, antes T.A.I. (Taller de Artes Imaginarias) en Madrid, en la calle de San Mateo. Un espacio pionero, libre y multidisciplinar para la creación artística. Al tratarse de un ejercicio académico interno de hace muchos años, ha sido difícil encontrarlo en plataformas comerciales o repositorios públicos, ya que en esa época los trabajos se filmaban en formatos analógicos (como 16mm, Super 8 o cintas de video tipo U-matic o Betacam). Lo más probable es que se conserve en los archivos de los antiguos alumnos, o en los fondos históricos privados de la institución. Tenía curiosidad, entonces mi hija comenzaba a nadar en el líquido amniótico de mamá, a quién ofrecí un corto papel. Seguiré indagando, buscando, para intentar conseguir una copia. 

ÁRBOL FAMILIAR

Bajo el sol de Nápoles, vivo y armónico  viajan tres latidos rumbo a Pompeya. Mi hija, su pareja y mi nieta también sembrando de risas su propia epopeya. El mar amalfitano de azul deslumbrante les guarda secretos a cada instante. Acantilados blancos, aromas de limón y el eco del tiempo latiendo con su son. Hay otra senda que dibuja el mapa la voz de la sangre que las empapa. Bajar hacia el sur, a la tierra bravía donde mi abuela vivía y de niña reía. En Calabria el viento despierta la historia devuelve a los ojos destellos de gloria. Buscar en la tierra, en el viejo portal aquellos hilos invisibles del árbol natal. Tres generaciones van unidas de paso rozando el pasado despacio, sin prisa. Veo a mi hija y nieta, con hondo regazo el grato recuerdo pintado de sonrisa. https://share.google/VUTBIVTpZFOiBtlle

CAMINO AL PARAÍSO

Desde el blanco refugio de Cotos comienza el paso por la fría umbría dejando atrás los pinos y la brisa buscando el lomo de la alta sierra. El pinar se abre al pasto y al silencio caminando por rocas de granito con la mirada fija en Dos Hermanas guardianas blancas camino arriba. El viento sopla limpio en la altura la roca canta bajo la bota firme y el valle duerme lejos, invisible mientras tus ojos buscan el horizonte. Dos mil cuatrocientos veintiocho metros llegar arriba es como tocar el paraíso  disfrutar de la Sierra de Guadarrama sentir que el alma descansa en la cumbre.

UN VIAJE ETERNO

El viajero espacial aceleró el motor hiperbólico, cruzando millones de kilómetros en un parpadeo, buscaba la frontera definitiva, el límite absoluto del cosmos. Según las viejas leyendas de los astrónomos, existía una pared invisible que contenía el universo, un borde final que separaba el ser de la nada. Sin embargo, a medida que la nave devoraba constelaciones enteras, el vacío solo se multiplicaba, la barrera nunca aparecía. El espacio se estiraba en una eterna promesa, un bucle de estrellas y nebulosas que se repetía con perfecta frialdad. Comprendió entonces la paradoja de su viaje: estaba habitando un final en el firmamento que nunca terminaba, donde avanzar eternamente era la única forma de quedarse en el mismo lugar.