MERCADO DE LAS SOMBRAS
Corren los dedos sobre el teclado sangra la tinta llena de la prisa mientras el mundo mira alterado cómo el magnate vende su risa. Compran la vida, cercan el día visten el bulo con oro y seda pero el latido de la poesía es lo único libre que nos queda. Sus secuaces dictan la falsedad tejen mentiras en los altares viven amordazando la realidad tras las pantallas y titulares. Falsos profetas de la opulencia dueños del miedo, del capital no pueden ver que la resistencia vive en el verso más visceral. Escribe rápido, que no te callen grita la vida frente a su red para que el bulo y el fraude fallen y la verdad calme nuestra sed.