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BLUES DEL ANIVERSARIO

El mantel de hilo blanco tenía la misma mancha tenue de vino de hace años, aquella vez que discutieron por nada en mitad de una cena fría. Hoy, sobre ese mismo mantel, brillan dos copas de cristal y una tarta con dos velas. Una medida de silencios largos, puertas que se cerraron con un golpe seco y el orgullo que pesaban más que el plomo. Tardaron en aprender que el egoísmo es una polilla silenciosa que se come  los planes de futuro. Tantas veces preferían tener la razón a tener paz. Y mira ahora, son dos náufragos que llegaron a la orilla por pura cabezonería, con las manos ásperas y el paso corto. A su alrededor no hay un vacío absoluto, hay destellos dorados que salvan ese balance oscuro, los suyos, la mina de oro que excavaron a ciegas, a golpe de piedra y error. No supieron quererse bien del todo, faltó suavidad y sobró armadura. Se apagan las velas. Brindan por lo que les faltó y por lo que, a pesar de todo, se quedó al lado de ellos. https://share.google/tx5I2PwWVXEtfi8uB

EL ROCE FIEL

Guardianes de páginas doradas refugio de mi infancia desvelada donde el tiempo detiene su carrera y el alma encuentra siempre primavera. Aún recuerdo tus hojas amarillas las tardes de misterios y de orillas cuando mis manos tiernas te buscaban y tus mundos de tinta me abrazaban. Eres aroma a bosque y a memoria el perfume sutil de nuestra historia su olor vegetal, una herencia pura que embriaga el corazón de la lectura. Amo el roce gastado de tu lomo tu tacto de papel, de piel y plomo la caricia del viento en cada barrera una página, otra hoja a la carrera. Fiel compañero de las noches frías sembrador de promesas y alegrías no hay pantalla que iguale tu latido ni luz que alumbre lo que hemos vivido. Sigue habitando siempre en mi regazo eterno amigo de ese callado abrazo un libro abierto, un templo, una trinchera, mi infancia en una estantería, mi bandera. 

¿NO ES CIERTO, ÁNGEL DE AMOR ... ?

En un viejo tronco húmedo, dos cucarachas asiáticas de la especie Salganea Taiwanensis vivían en silencio absoluto. Tras mudar por última vez, perdieron la movilidad de sus patas traseras y quedaron atrapadas juntas en la oscuridad. Aplicaron el 'pacto de las alas' para sellar su unión y sobrevivir en su refugio. Comenzaron con un ritual extraño, aunque necesario: limpiarse con ternura. Se comieron las alas la una a la otra, eliminaron el peso y la tentación de volar. Quedaron atrapadas en el mismo sitio para siempre. Esta lección de amor sin la capacidad de huir, o sea el concepto de distancia, desapareció por completo para ellas. Comer madera y cuidar del otro se volvió su única tarea diaria hasta el fin de sus días. Los humanos deberían tomar nota de este extraño afecto; a veces, renunciar a volar y aceptar la quietud al lado de alguien es la forma más firme de permanecer unidos.

EL FARO INTERIOR

Dudo del viento dudo del sol que arde del firme suelo y de la propia tarde. Si todo miente si el ojo es un engaño si cada sombra finge  hay un extraño daño. Queda una chispa que el soplo no deshace una conciencia, una pista que en el temblor nace. Ya busco el fondo de mi propio destierro ya no lo escondo pero medito y yerro. Alcanzo mi destino todavía la vida insiste pienso, luego aún resiste y sé que existo, es mi sino.

MAPA DE FILIAS Y FOBIAS

En la ciudad de los sentidos, un hombre caminaba siempre pegado a las paredes. Su paso era corto y medido porque padecía vértigo; su mirada evitaba el azul abierto del horizonte por miedo a caer hacia arriba. En otra zona de la ciudad, una mujer tenía la extraña debilidad de buscar los campanarios más altos, de asomarse a los pretiles con una fascinación devota, buscando siempre el vértigo como si en la altura vacía residiera la única verdad. Un día de tormenta, el temblor del hombre y la osadía de la mujer chocaron bajo el dintel de un mismo portal cerrado. No hablaron de sus escondites ni de sus devociones. Bastó que ella mirara el temblor de las manos ajenas para entender el peso de la sombra; y que él viera la calma en los ojos de ella frente al viento y comprender que el abismo también podía tener un dueño manso. Comprendieron entonces que el miedo y el amor son dos formas de intensidad que nos obligan a mirar de frente.

SILENCIO DE PLATA

Bajo el monte alto, callado y esquivo duerme el calor del gran sol aún activo. La noche llega con paso de plata y un fresco soplo la roca rescata. Brillan las luces de un cielo lejano como un tesoro de fuego en verano. La luna blanca dibuja su huella besando al pino, besando a la estrella. Canta el arroyo con su voz cristalina mientras la sombra la cumbre domina. Paz, sosiego en la altura, latido profundo el monte duerme y suspira este mundo.

UN HILO DORADO NOS UNE

Llegaste a casa llenando todo de luz traías en los brazos la mayor alegría pero el verano nos impuso su cruz con un calor horrendo quemando el día. El aire era un sismo de fuego y de arena las horas pasaban lentas, sofocantes y la hermosa visita se tiñó de pena bajo un sol implacable y agonizante. El pequeño, pobrecito, de trece meses con su piel tan tierna sufrió el castigo el sarpullido brotaba por todas partes en un llanto amargo que fue testigo. Qué impotencia ver su carita encendida buscar ese alivio que no llegaba mientras la noche, de calor vencida tampoco un respiro nos regalaba. Pasaron días de angustia y desvelo queriendo cuidarlo, sin saber qué hacer mirando con ansias las nubes del cielo  esperando un soplo de aire al caer. A pesar de ese ardor y el quebranto nos queda el recuerdo de haberos tenido pues el profundo amor disipa el espanto y ya está sanando a nuestro niño querido.