ELEGÍA A LA SOMBRA DEL OLIVO
Cincuenta años de tinta y de urna de alzar la voz sin miedo al calabozo de recorrer la senda de la duda y conquistar el pan de cada uno. La libertad llegó vestida de esperanza rompiendo las cadenas del pasado pintando de colores el paisaje haciendo nuestro el tiempo recobrado. Mas la democracia, hermosa y exigente no trajo la quietud que prometía. Nos dio el derecho a alzar nuestra bandera mas dejó el laberinto sin salida. Tribulaciones de un alma ciudadana que habita entre el progreso y la agonía que vota cada cuatro primaveras y asiste al desencanto cada día. Luchamos por la España del futuro mientras el ruido agita las esquinas viejos fantasmas bajan de los montes y el pan aún cuesta lágrimas amargas. Entre el BOE que dicta nuestros días el eco de las plazas y el gentío el español camina por la acera llevando el desencanto por abrigo.