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COSAS DEL CHATBOT

Él descubrió ChatGPT y el 'bot' escribía sus propios correos: «Estimado cliente, gracias por su consulta, valoramos su retroalimentación para sinergizar nuestros esfuerzos conjuntos», escribía el bot. «¿Qué será "sinergizar"?», se preguntaba.  Pero el desastre ocurrió cuando tuvo que enviar el informe semanal de ventas, una tarea tediosa que ahora delegaba a la IA con el 'prompt': "Escribe un magnífico resumen ejecutivo sobre las ventas, con tono motivador". Pero por error,  pulsó "enviar" al comité de dirección.  Su jefa entró en pánico: "¿qué es esto? ¡El informe dice que hemos vendido 500.000 unidades de patitos de goma con la IA y que nuestro mayor logro ha sido esparcir alegría! ¡Nosotros vendemos repuestos de tractores!". "¡Pues dile a tu robot creativo que te ayude a buscar trabajo, estás despedido; por cierto, y que te escriba la carta de despido, a ver si le sale con rima!".

BOSQUE SUSURRANTE

Mi amigo Oaki sigue viviendo en el Bosque Susurrante, donde la luz del sol se filtra en tonos esmeralda. Ya sabéis que no es el típico troll de los cuentos. Su piel parece una corteza de roble joven y una nariz tan grande como una patata asada y tiene una característica muy especial: tiene dos ojos grandes y redondos de color ámbar, curiosos y brillantes, en lugar del único ojo habitual de los trolls de montaña. Es el guardián del viejo Puente Musgoso sobre el río de piedra. Asusta a los viajeros cuando alguien se acerca y trata de poner su cara más feroz, pero sus dos ojos expresan tanta timidez que la gente termina invitándole a merendar. Sigue coleccionando piedras brillantes y tallando figuras en madera con sus gruesos dedos. Por la noche, nos sentamos a la orilla del río. Oaki no habla mucho, prefiere escuchar el sonido del agua y mirar las estrellas con sus dos ojos, maravillado. Oaki tiene un corazón muy tierno.

HORIZONTE LEJANO

El cielo ya no era azul; era de un tono gris acero, surcado constantemente por las estelas de los drones. Hubo una época en la que los pájaros cantaban y el horizonte no estaba cerrado por muros de hormigón. La paz no es más que un concepto arqueológico, una palabra obsoleta. La militarización del planeta está avanzando a marchas forzadas. Muchas ciudades se han convertido en fortalezas. La ausencia de paz no significaba que hubiera bombas estallando en cada esquina, sino algo peor, el miedo constante, la vigilancia asfixiante y la certeza de que el ser humano había sido reemplazado por la máquina de la guerra. Se puede observar el cielo gris a través de una ventana, una imagen amenazadora, pero sabemos que el cielo alguna vez fue azul. Cerramos los ojos, intentando imaginar el sonido de un pájaro. La maquinaria del mundo sigue girando, incansable, diseñada para todo, menos para la paz. Un horizonte muy lejano.

EL REFUGIO DE PAPEL

El anciano librero acarició el lomo desgastado de un volumen que olía a vainilla y tiempo. No era solo papel y tinta. Cada 23 de abril, el mundo se detiene para celebrar esta belleza silenciosa, pero para él, era un ritual diario. Abrió el libro al azar y el aire de la tienda pareció llenarse de una luz distinta, las palabras se convirtieron en paisajes, batallas por la justicia o amores que sobrevivían al tiempo. La belleza del libro radica en eso, en su capacidad de ser una "puerta mágica" que te permite vivir mil vidas sin moverte de la silla. Una niña, con los ojos llenos de curiosidad, se acercó a un estante y cogió un cuento con ilustraciones, al abrirlo, una sonrisa iluminó su rostro. Un libro es el mejor amigo, un viaje sin fin, un refugio. En este Día del Libro, el homenaje no es solo a los autores, sino a la posibilidad de soñar con los ojos abiertos. Mientras haya un lector, la belleza del mundo seguirá viva entre las páginas.

SEMILLAS DE LA PAZ

Plantemos las semillas de la paz y el perdón, un futuro más brillante para todas las razas. Rompamos cadenas, lazos del odio, abracemos la compasión, sellemos nuestro destino. Conquistemos el corazón de la gente con amor, no con conflictos y derramamiento de sangre, sino con un cultivo diario de armonía interior y convivencia. Extendamos nuestras manos con amor y amistad, demos ejemplo de hermandad. Somos como un árbol, crecemos en direcciones diferentes, pero nuestras raíces son las mismas.

LA FRAGUA DEL AGUA

Sobre la amarga baranda granadina, se ha quedado el aire de plata y de luto, donde Lorca dejó su último minuto, y la sangre en nardo verde se ilumina. Es el jinete que no llega a la fragua, el puñal que sueña con el alto pino, el metal doliente, el amor desvelado, que canta en el Darro su dolor amargo. Verde, siempre verde, viento del sur, trae ecos de luna y de gitanos, en los dedos blancos, piano y luz, un caballo negro, miedo en las manos. Poeta de la higuera y del aljibe, tú que desnudaste al hombre y su dolor, en tu verso eterno, Federico vive, siendo sangre, luna, y verde amor.

LA CEBOLLA DEL TIEMPO

Capa a capa, la vida se despliega, blanca por dentro, seca por fuera. A veces aroma, a veces ceguera, te hace llorar, pero siempre espera. Cada corte es un año, una historia, un abrazo, una pena, una memoria. Quitamos las últimas capas, sin ambición, buscando finalmente, el alma al corazón.