JAULA DE CRISTAL
Él le había construido una jaula de cristal, como si fuera un pájaro. Al principio, fueron consejos sobre cómo vestirse, críticas sobre sus amigas y finalmente, fueron prohibiciones disfrazadas de protección. "Eres muy ingenua, yo solo quiero cuidarte", decía él, mientras la apartaba de su familia y controlaba su teléfono. El miedo se convirtió en su sombra, caminaba por un sendero frágil, disculpándose por existir, mientras él, en la intimidad, destrozaba su autoestima con palabras afiladas y, a veces, con empujones que ella justificaba como una reacción física o emocional. Observaba su reflejo en un espejo y no se reconocía. Ya no era la mujer alegre, sino una sombra asustada. Recordó la frase de su madre: "el amor respeta, no somete". Una noche cerrada, mientras él dormía, recogió sus documentos, llaves y cerró la puerta de la jaula. Empezó a caminar sin mirar atrás, eligiendo su vida y su dignidad. La noche no le daba miedo; olía a libertad. Ella, finalmente, ha...