HABEMUS HISPANIA
España se proclamó campeona del mundo tras vencer a Argentina en el MetLife Stadium de New Jersey. El gol de Ferran Torres en la prórroga desató la euforia de La Roja, mientras que para J. Milei supuso un amargo revés y para D. Trump, encargado de entregar el trofeo, el momento más incómodo de la velada. El pitido final en el MetLife Stadium resonó como una daga en el palco VIP donde Trump, que intentaba mantener la compostura ajustándose la corbata roja. Por su parte, la delegación española estallaba en un grito ensordecedor. Ver a una España empoderada, que acababa de arrebatar el cetro mundial a la selección de su amigo, el presidente Milei, le producía a Trump un fuerte escozor. El protocolo exigía que Trump bajase a entregar las medallas y el trofeo. El magnate iba hacia el estrado con una sonrisa forzada y el ceño fruncido, obligado a estrechar la mano de los jugadores españoles, que ondeaban su bandera con orgullo.