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NUESTRA ESENCIA

Una suma de dudas, un par de certezas la prisa por llegar a donde ya estoy aquel ayer, tan mío y tan ajeno, eso fui y hoy se sienta a la mesa a tomar un té me cuenta sus errores sin vergüenza lustra mis cicatrices con paciencia. No es que quiera volver, es que el pasado cuando se deja hablar, tiene un porvenir  ese que me cuenta que el dolor no da miedo  y que el amor, a pesar de lo que pasa cerca sigue siendo la única forma de tener futuro.

CARPE DIEM

El reloj no se detiene, el ayer se va borrando no dejes para mañana lo que sientes ahora. Toma el sol en tus manos, que se va volando que la vida es un suspiro y se va sin demora. No esperes a mañana para el beso ni dejes para luego la alegría que el tiempo es un ladrón, sutil y preso que roba la hermosura del gran día.  Mira la rosa, efímera y ardiente que nace con el sol y muere al viento así es la juventud, un soplo urgente un fugaz y divino movimiento.  Aprovecha bien el día, con filosofía  que el futuro es sombra y no certeza haz de cada suspiro una poesía encuentra en lo pequeño tu riqueza. 

EL SILENCIO DEL HAMBRE

Hay un eco que rompe el firmamento un tambor sin sonido en el vacío. Son los vientres que crujen con el viento en la mesa del mundo, el plato frío. Manos flacas que buscan el abrazo de una espiga que el polvo no ha secado. Cada día se estrecha más el lazo de un destino injusto y heredado. ¿Dónde duerme la abundancia sobrante mientras la piel se pega a la estructura? Un niño mira hacia el cielo, suplicante, viviendo en la más muda desventura. No es la sequía del suelo el único azote es la sequía de amor y de conciencia ver cómo el hambre, cual feroz garrote, borra de un tajo la propia existencia. ¡Que se parta la tierra y nazca el grano! ¡Que el banquete de pocos sea compartido! ¡Que el hambre no sea algo inhumano! ¡Que el pan, por fin, sea pan repartido!.

SERENDIPIA

Buscaba un mapa para el norte y encontré tu sur en mi camino. No era el destino lo que buscaba pero fue el mejor desatino.

EL RATONCITO PÉREZ

En la orilla un pequeño ratón nadaba; de la mar llevaba en su lomo una sombra callada, la misma que los pseudomedios y los ultras en su púlpito crían. No trae la peste, ni trae la fiebre, trae la palabra que busca división, un bulo ligero, tan rápido como liebre, que infecta la mente y el corazón.  Grita el líder con gesto severo: ¡ese ratón viene de tierras lejanas, trae el virus del cambio, el virus extranjero, los inmigrantes, con todos ellos se acabarán nuestras mañanas! Pero el ratón es solo una fábula inventada, un cuento de miedo para el espectador, mientras la mentira ya está sembrada, un virus de odio sin ningún rigor. Nadan los bulos a tierra y producen la fiebre de la sinrazón; la orilla está llena, ya empieza la provocación, pero el ratón es solo una falsa invención. La verdad se ahoga, la duda se queda, el virus del bulo y de los ultras la receta que busca incendiar con otra nueva mentira.

LIBERTAD, LIBERTAD. SIN IRA LIBERTAD...

En Madrid se alza una voz que grita "libertad" a su modo mientras limita la del otro y se apropia de todo. Una mano con el saludo la otra señalando el camino donde el ajeno pensar es un peligro definido. Desde el kilómetro '0' o en la calle con el grito se impone un único tono y se acalla el susurro distinto. Libertad, dicen, libertad pero solo para el suyo pues la del vecino estorba y se borra con el orgullo.

ECOS POR "BULERIAS"

Dicen que el mundo es plano y no se mueve que el calor es un cuento y el virus no existe. Niegan la ciencia mientras desde el cielo llueve y la verdad, en las redes, se vuelve triste. Bulos de humo, espejismo en la pantalla el saber se nubla, la razón encalla. Tierra, clima, virus... la duda se hizo peste ¡que el sentido común no nos despiste!