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SEMILLAS DEL FUTURO

Mientras el ego humano habla de destrucción y odio, tertulianos gritándose insultos, o bombardeos, a 1.400 kms del Polo Norte, en la isla de Spitsbergen, el viento polar azotaba la ladera de permafrost y allí mismo se alzaba una estructura minimalista de hormigón que se hundía en las entrañas de la montaña a -18°. La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ideada y custodiada por Noruega. En esa penumbra congelada, reposaban cajas selladas provenientes de todos los rincones del planeta: el trigo de Ucrania, las simientes rescatadas de las ruinas de Siria y los cereales de Sudán compartían espacio junto a muestras de olivo españolas. No había armas, ni reproches, ni banderas rivales. Solo el milagro latente de la vida. Por este conmovedor y rotundo ejercicio de cordura colectiva, acaba de recibir el Premio Princesa de Asturias de Cooperación. La tierra prometida estará esperando en una pequeña semilla congelada en el Ártico.

O. N. U. VS DESUNIÓN

En New York, un portavoz anunciaba con la voz quebrada por la burocracia, algo que era inevitable: la ONU se había quedado sin fondos para Gaza, Yemen y otras diez crisis olvidadas. Las cajas de la ayuda humanitaria se cerrarían esa misma noche. Un hombre frente al televisor suspiró con rabia: «¿para qué sirve entonces la ONU?». Tenía motivos para el cinismo, el guión siempre era el mismo, nunca faltaban fondos billonarios para fabricar misiles, para blindar fronteras o financiar trincheras. El dinero fluía como un río interminable cuando se trataba de conflictos bélicos. Sin embargo, para lo público, la respuesta de los gobiernos era siempre una billetera vacía. Para una sanidad que cura, una educación que instruye o la vivienda que da dignidad, solo quedaban las migajas de la austeridad y las promesas rotas. El mundo seguirá perfectamente equipado para la cruel guerra, pero un desprecio absoluto por la vida. En resumen, lisa y llanamente V. I. L. (Vergonzoso. Imperdonable. Lamentable...

SUEÑOS DE CALANDA

Como buen cinéfilo, me gusta revisar el cine de Luis Buñuel. Un magnífico cineasta que no busca complacer al ojo, sino despertar al subconsciente a través de una belleza convulsiva, extraña y profundamente libre. En su universo, la poesía nace de la provocación. Comenzó con "Un Perro Andaluz", con una navaja rasgando un ojo que se convirtió en el acto de amor más violento y hermoso de la historia; no era crueldad, sino la demolición de la mirada tradicional para obligarnos a ver con los ojos del alma y del deseo. Esa misma belleza sacrílega late en "Viridiana", donde la pureza mística se quiebra en una mesa de mendigos que, entre risas y harapos, componen una sobrecogedora y bufonesca Última Cena. La estética de Buñuel es un laberinto de sueños, fetichismos y rebelión contra la hipocresía burguesa. Su genialidad consiste en encontrar la fascinación en lo prohibido, demostrando que el cine es el arma más poderosa para liberar nuestros instintos más ocultos y bellos.

CAFÉ BERLÍN

En la calle Costanilla de los Ángeles en Madrid huele a promesa de swing y metal. Desde que la Plaza del Ángel vio apagarse el neón del histórico Café Central y pasó al Ateneo, Madrid se quedó unos meses con el paso cambiado, como si el compás de cuatro por cuatro hubiera perdido una negra. Se mudó cruzando el centro, a lomos de un contrabajo, hasta dar con el Café Berlín. En noviembre llega un programa magnífico, con el recuerdo a Marvin Gaye, L. Armstrong, New Orleans y otros más. El silencio de la plaza no será el final, sólo una pausa. El saxo tenor empezará a trazar melodías con sabor a bebop, cool jazz, ... mezclado con el aroma castizo de tardes y noches. En la penumbra del Café Berlín, el latido volverá a ser rítmico, caliente y animado. En Madrid podrán cambiar los chaflanes, los adoquines y los nombres de las esquinas, pero mientras haya jazzistas sudando acordes menores bajo un foco mal orientado, la ciudad seguirá siendo un club abierto hasta el amanecer.

EL ÚLTIMO ANDÉN

El tiempo es un suspiro inevitable un destello fugaz que no regresa. La vida se nos escapa entre las manos dejando solo el eco de su prisa. Me duele ver cómo este viaje acaba saber que no habrá una segunda parte ni otra oportunidad para admirar el alba ni más mañanas para cobijarte. A pesar del ruido y la locura humana de las guerras, el odio y la ceguera la Tierra sigue siendo hermosa y clara vistiendo de color cada primavera. Qué triste es despedirse de este mundo de su belleza herida pero cristalina sabiendo que nos vamos en un segundo y que el universo seguirá su rutina.

LÁGRIMAS DE FANGO

La Tierra llora en silencio su agonía ahogada en plásticos, basura y olvido mientras el suelo que nos dio abrigo se quiebra bajo el peso de la hipocresía. Hemos sufrido la furia del cielo y su lamento terremotos, huracanes, DANAS devastadoras fuerzas salvajes, voraces y destructoras azotando nuestro hogar en cada momento. ¿Por qué sumar el dolor de una cruel guerra? ¿por qué romper lo que ya está herido? cambiemos el odio por un suelo florido y curemos las heridas de nuestra Tierra. Levantemos la mirada del letal veneno recojamos los pedazos del camino aún podemos cambiar este destino recuperemos de nuevo el oxígeno bueno.

LUCES Y SOMBRAS

La vida es un lienzo de luz y color un breve suspiro que invita a amar un canto que borra cualquier sinsabor y borra las sombras que quieren dañar. No perder tiempo con la envidia, el rencor para qué alzar los puños en vana opresión. El mundo florecerá con más esplendor siempre que nos miremos con el corazón. Respetar el vuelo, abrazar la hermandad dejar que cada alma consiga su luz. Ahí vive la magia y la auténtica verdad que alivia el camino y disipa su cruz. Que la paz sea el norte, el respeto a la ley pues la vida es bella, fugaz y frágil. No dejes que el odio robe tus creencias y que siembre el respeto en tu propio jardín.