LÁGRIMAS DE HIERRO
Iban los trenes surcando la llanura cargados de muchos sueños y de vidas historias tejidas con el hilo de la aurora promesas que el viento guardaba vivas. Una cita de amor, el regreso a un hogar un abrazo esperando al final del camino nadie supo prever en ese trágico lugar que se cruzaría la sombra feroz del destino. Urda llora en Toledo su luto más hondo el hierro crujió desatando el lamento aquellas ilusiones de pronto se hundieron en un torbellino de llanto y de viento. Sillas vacías que duelen muy dentro miradas perdidas buscando respuestas un pueblo unido en un rezo sincero mientras la noche derrama sus nieblas. Viajeros del alba que ya no volvieron estrellas que alumbran la fría distancia en cada latido de quienes se amaron grabada queda vuestra eterna estancia.