Entradas

Mostrando entradas de abril, 2026

COSAS DEL CHATBOT

Él descubrió ChatGPT y el 'bot' escribía sus propios correos: «Estimado cliente, gracias por su consulta, valoramos su retroalimentación para sinergizar nuestros esfuerzos conjuntos», escribía el bot. «¿Qué será "sinergizar"?», se preguntaba.  Pero el desastre ocurrió cuando tuvo que enviar el informe semanal de ventas, una tarea tediosa que ahora delegaba a la IA con el 'prompt': "Escribe un magnífico resumen ejecutivo sobre las ventas, con tono motivador". Pero por error,  pulsó "enviar" al comité de dirección.  Su jefa entró en pánico: "¿qué es esto? ¡El informe dice que hemos vendido 500.000 unidades de patitos de goma con la IA y que nuestro mayor logro ha sido esparcir alegría! ¡Nosotros vendemos repuestos de tractores!". "¡Pues dile a tu robot creativo que te ayude a buscar trabajo, estás despedido; por cierto, y que te escriba la carta de despido, a ver si le sale con rima!".

BOSQUE SUSURRANTE

Mi amigo Oaki sigue viviendo en el Bosque Susurrante, donde la luz del sol se filtra en tonos esmeralda. Ya sabéis que no es el típico troll de los cuentos. Su piel parece una corteza de roble joven y una nariz tan grande como una patata asada y tiene una característica muy especial: tiene dos ojos grandes y redondos de color ámbar, curiosos y brillantes, en lugar del único ojo habitual de los trolls de montaña. Es el guardián del viejo Puente Musgoso sobre el río de piedra. Asusta a los viajeros cuando alguien se acerca y trata de poner su cara más feroz, pero sus dos ojos expresan tanta timidez que la gente termina invitándole a merendar. Sigue coleccionando piedras brillantes y tallando figuras en madera con sus gruesos dedos. Por la noche, nos sentamos a la orilla del río. Oaki no habla mucho, prefiere escuchar el sonido del agua y mirar las estrellas con sus dos ojos, maravillado. Oaki tiene un corazón muy tierno.

HORIZONTE LEJANO

El cielo ya no era azul; era de un tono gris acero, surcado constantemente por las estelas de los drones. Hubo una época en la que los pájaros cantaban y el horizonte no estaba cerrado por muros de hormigón. La paz no es más que un concepto arqueológico, una palabra obsoleta. La militarización del planeta está avanzando a marchas forzadas. Muchas ciudades se han convertido en fortalezas. La ausencia de paz no significaba que hubiera bombas estallando en cada esquina, sino algo peor, el miedo constante, la vigilancia asfixiante y la certeza de que el ser humano había sido reemplazado por la máquina de la guerra. Se puede observar el cielo gris a través de una ventana, una imagen amenazadora, pero sabemos que el cielo alguna vez fue azul. Cerramos los ojos, intentando imaginar el sonido de un pájaro. La maquinaria del mundo sigue girando, incansable, diseñada para todo, menos para la paz. Un horizonte muy lejano.

EL REFUGIO DE PAPEL

El anciano librero acarició el lomo desgastado de un volumen que olía a vainilla y tiempo. No era solo papel y tinta. Cada 23 de abril, el mundo se detiene para celebrar esta belleza silenciosa, pero para él, era un ritual diario. Abrió el libro al azar y el aire de la tienda pareció llenarse de una luz distinta, las palabras se convirtieron en paisajes, batallas por la justicia o amores que sobrevivían al tiempo. La belleza del libro radica en eso, en su capacidad de ser una "puerta mágica" que te permite vivir mil vidas sin moverte de la silla. Una niña, con los ojos llenos de curiosidad, se acercó a un estante y cogió un cuento con ilustraciones, al abrirlo, una sonrisa iluminó su rostro. Un libro es el mejor amigo, un viaje sin fin, un refugio. En este Día del Libro, el homenaje no es solo a los autores, sino a la posibilidad de soñar con los ojos abiertos. Mientras haya un lector, la belleza del mundo seguirá viva entre las páginas.

SEMILLAS DE LA PAZ

Plantemos las semillas de la paz y el perdón, un futuro más brillante para todas las razas. Rompamos cadenas, lazos del odio, abracemos la compasión, sellemos nuestro destino. Conquistemos el corazón de la gente con amor, no con conflictos y derramamiento de sangre, sino con un cultivo diario de armonía interior y convivencia. Extendamos nuestras manos con amor y amistad, demos ejemplo de hermandad. Somos como un árbol, crecemos en direcciones diferentes, pero nuestras raíces son las mismas.

LA FRAGUA DEL AGUA

Sobre la amarga baranda granadina, se ha quedado el aire de plata y de luto, donde Lorca dejó su último minuto, y la sangre en nardo verde se ilumina. Es el jinete que no llega a la fragua, el puñal que sueña con el alto pino, el metal doliente, el amor desvelado, que canta en el Darro su dolor amargo. Verde, siempre verde, viento del sur, trae ecos de luna y de gitanos, en los dedos blancos, piano y luz, un caballo negro, miedo en las manos. Poeta de la higuera y del aljibe, tú que desnudaste al hombre y su dolor, en tu verso eterno, Federico vive, siendo sangre, luna, y verde amor.

LA CEBOLLA DEL TIEMPO

Capa a capa, la vida se despliega, blanca por dentro, seca por fuera. A veces aroma, a veces ceguera, te hace llorar, pero siempre espera. Cada corte es un año, una historia, un abrazo, una pena, una memoria. Quitamos las últimas capas, sin ambición, buscando finalmente, el alma al corazón.

BELLEZA INTERIOR

Eres mi mayor alegría, mi razón para luchar, seguir adelante, contigo he aprendido el verdadero significado del amor. Ilumíname con tu bella sonrisa, querida Laura. Tu belleza interior es de una calidad humana extraordinaria. Eres la luz de mis ojos, la razón para vivir cada dia, gracias por tenerte en mi vida, mi querida hija. Nunca olvides cuánto te quiero, que tu corazón tenga la certeza de ser amada, mi dulce hija. Mi poema más hermoso, el más hermoso que mi alma ha escrito. P. S. Esta canción de mi juventud fue la razón de tu nombre. Me impactó 💋  https://share.google/MflxetT72ZMKXWgiF  

EL JARDINERO DE LA ESCARCHA

En una pequeña ciudad, el invierno duraba ya muchos meses y la esperanza se había congelado. La gente caminaba con la mirada puesta en el suelo, abrigados por el miedo y el olvido. Pero un anciano de manos nudosas, salía cada mañana a su pequeño balcón; entre el hielo y la nieve, cultivaba un jazmín. ¡Está muerta, viejo loco!, gritaban los vecinos al pasar. Él sonreía y seguía regándola con las últimas gotas de agua tibia que le quedaban. Una noche, cuando la escarcha parecía más dura que nunca, una luz blanca brotó del jazmín; la planta había florecido, desprendiendo un aroma tan dulce que la gente se detuvo en la calle, sorprendida. El perfume viajó por la ciudad, recordándoles a todos el olor de la primavera y de un nuevo comienzo. El hielo no se derritió por el sol, sino por la esperanza que comenzó a florecer en el corazón de los habitantes. En los momentos más oscuros, la belleza y la persistencia son las luces más brillantes.

HEDONISMO

El CEO observaba la ciudad desde el piso 50, convertida en un tablero de luces; desde su piso perfumado con sándalo y aroma de champán, leía el informe trimestral que le entregaba su secretaria y le mostraba que estaba en caída. El CEO ni siquiera se giró, le fascinaba el reflejo de su propio rostro en el cristal. Querida, el mercado no cae, se reajusta a mi genialidad. ¿Cuántas personas tuvimos que recortar? Cinco mil, señor. La excelencia requiere sacrificio y es mejor cuando lo hacen otros. El CEO sonrió, sintiendo el placer hedonista de saberse intocable. Su enorme egocentrismo le impedía ver que las cifras rojas eran solo números en una pantalla, mientras que el sabor de las trufas, el caviar y la admiración de sus invitados eran la única realidad tangible. Mientras la fiesta alcanzaba su clímax, ajeno a las vidas desmoronadas abajo, sintió una profunda paz. La paz del que cree que el mundo existe solo para reflejar su propia grandeza, su propio ego.

NATURALEZA HUMANA

Durante siglos, el planeta azul tronó. Las batallas no fueron por la gloria, sino por la última gota de agua potable, por el suelo fértil que quedaba y por el aire limpio encerrado en entidades corporativas. La Tierra se convirtió en un tablero de ajedrez roto, los recursos escaseaban y los humanos peleaban con furia desesperada, una especie acostumbrada a sobrevivir devorando su propio hogar. Pero el conflicto no terminó al agotar el planeta; simplemente cambió de escenario. Las luchas siguieron en el espacio, no ya por petróleo, sino por los metales raros y el helio-3 necesarios para mantener la civilización. Los satélites de vigilancia se convirtieron en armas y las estaciones espaciales en órbitas espaciales. Las viejas disputas territoriales terrestres se proyectaron en la inmensidad del cosmos, convirtiendo las estrellas en un nuevo campo de batalla silencioso; el mayor enemigo seguirá siendo la propia naturaleza humana.

HACER "BUENAS MIGAS"

Donald pasó una semana terrible; las encuestas caían y se le había metido en la cabeza que debía cocinar unas migas, o sea, 'hacer buenas MIGAS' (Make Israel Great Again), pero al estilo MAGA, con pan de oro y tocino. No sabía ni encender el fogón, empezó tostando el pan con tanta agresividad que el pan parecia carbón. Estaba desesperado y llamó a su amigo Bibi que apareció en la pantalla con un gesto serio, sosteniendo un mapa en una mano y un chaleco antibalas. Lo estás haciendo todo mal, decia Netanyahu, 'hay que hacer buenas migas'. Las migas, como la política, necesitan estrategia. Primero hay que cortar el pan y después lanzar un ataque preventivo contra el ajo, que no te domine. Imperturbable, le dio instrucciones para lanzar "bombardeos de pimentón" y "bloqueos de aceite". La cocina parecía una zona de guerra. Al final, no hubo migas, sino una masa informe, quemada y aceitosa que más bien parecía una escultura abstracta del colapso político. ...

MAESTRO DEL SUSPENSE

Alfred Hitchcock, su filmografía es una disección del alma a través de la lente. No te cuenta una historia, te obliga a sentirla, convirtiendo la cámara en un instrumento de tortura psicológica y belleza estética. "Psycho" (1960), el detective Arbogast sube esos escalones y no muestra un asesinato, utiliza un plano picado, descendiendo desde el techo, convirtiendo la escalera en un descenso al infierno. Planos tan rápidos y subjetivos que el espectador siente el apuñalamiento sin ver el cuchillo tocando la piel. Es la maestría de la edición y la elipsis; el miedo está en lo que no vemos. Vértigo (1958), creó un lenguaje visual, se acerca la cámara (zoom) mientras se aleja físicamente (dolly), el fondo se deforma y nos sentimos, junto a Scottie, suspendidos en el vacío, mareados por una obsesión enfermiza; la reaparición de Madeleine, convierte el plano en un sueño hipnótico. "The Rear Window", "North by Northwest", cada plano es una trampa mortal y nos enc...

AGUA PASADA, NO MUEVE MOLINO

En un valle, rodeado de montañas, un molinero tenía un molino de piedra muy antiguo. Llevaba tiempo triste y se pasaba horas mirando el río, obsesionado con las lluvias de la primavera anterior. Lamentaba no haber aprovechado aquel caudal inmenso para moler el doble de grano; "si no hubiera dejado que esa agua se escapara", susurraba, sintiendo el peso de la culpa. Vivia en el pasado, anclado en lo que ya no tenía remedio. Recordó lo que decía su abuela: "agua pasada, no mueve molino". No puedes traer el agua de marzo para moler el grano de hoy. Eso es vivir en el pasado, solo traerá tristeza y el molino parado. Miró el río, sintió la frescura del agua que fluía en ese instante. Entendió que su tristeza no cambiaría, pero su inacción arruinaría su presente. Limpió la acequia y abrió la compuerta. El agua, fresca y llena de energía, empezó a mover la gran piedra del molino. Aprendió que el pasado es un buen maestro, pero un pésimo compañero de vida si te niegas a dej...

DEVASTACIÓN. IGNOMINIA

La calle ya no existía, se había convertido en una mezcla informe de hormigón pulverizado, metal retorcido y el polvo grisáceo que se pegaba a la garganta. Un niño de ocho años, sostenía la mano de su hermana menor con una fuerza desesperada, caminando sobre los restos de lo que fue su barrio. Sus ojos buscaban entre los escombros algún juguete, un zapato, cualquier cosa que demostrara que su vida no había sido borrada. El sonido constante de los drones era el telón de fondo de su existencia, un zumbido metálico que nunca cesaba. Solo quedaba hambre, sed y un miedo paralizante. El exterminio no era una palabra lejana, era la silla donde su madre murió, la imposibilidad de encontrar agua potable. Miraron hacia el sur, siguiendo la marea de personas desplazadas. Ya no tenían casa, ni escuela, ni futuro seguro. Solo tenían el presente, un instante suspendido entre la destrucción y la esperanza de sobrevivir a una noche más.

AMISTAD Y LEALTAD. REFUGIO COMPARTIDO

Eres la mano sobre mi hombro, la luz diáfana cuando todo es sombra. No hace falta hablar para entendernos, el silencio también nos señala. En la alegría eres eco y fiesta, en el dolor, abrazo silencioso. Gracias por ser esa respuesta, y hacer el camino más hermoso.

QUO VADIS

Algunas salas de cine con fachada art deco y olor a terciopelo rancio fueron cerrando poco a poco; ahora son sucursales bancarias y tiendas de ropa. Hoy ir al cine es viajar al extrarradio donde antes había campos de cultivo; en el centro de la ciudad, ya no hay sitio para los sueños. Se compran entradas y cubos de palomitas para alimentar a una familia numerosa. Salas con un insoportable ruido y móviles por doquier. Guiones sin sentido, actores sin alma y las escenas de acción generadas por IA que intentan imitar los sentimientos, pero están vacías. Las palomitas se derraman por el suelo porque las butacas se mueven por experiencias inmersivas 4D, 4DX o D-BOX, diseñadas para simular la acción en pantalla. Se echan en falta películas rodadas con celuloide, como la magnífica "Cinema Paradiso". Te vas de la sala de cine con la sensación de no ver nada. Cantaba L. E. Aute:  Cine, cine, cine Más cine por favor Que todo en la vida es cine Que todo en la vida es cine Y los sueños C...

ARMONÍA VS CAOS

Un valle abrazado por montañas y un pequeño pueblo donde la vida vibraba con una intensidad maravillosa. Los amaneceres no eran simplemente el comienzo del día, sino una sinfonía de colores que pintaban el cielo mientras el rocío besaba las hojas. Sus habitantes cultivaban flores, las risas de los niños eran el eco constante en la plaza y las noches se celebraban compartiendo pan, música y cuentos alrededor de hogueras que desafiaban el frío.  Lejos de allí, el horror llegaba con el estruendo de metal y fuego. Los cielos coloridos fueron reemplazados por una nube de humo negro que asfixiaba el aire. La guerra llegó, el sonido de los pájaros fue sustituido por gritos, el perfume de las flores por el olor acre a tierra quemada y hierro. Las casas alegres, se convirtieron en ruinas silenciosas. Los niños ya no jugaban en la plaza; ahora se escondían en la oscuridad, temblando al ritmo de las explosiones y se preguntaban si el sol volvería a salir. La belleza se había convertido en hor...

DOBLE MORAL. HIPOCRESÍA

Tres pantallas gigantes dominaban la estancia. Mapas de Gaza y Libano. Irán y las tierras fronterizas. Ucrania. Netanyahu, con la mirada fija en el mapa del sur, acababa de invocar textos antiguos para justificar la destrucción y el exterminio de sus enemigos mientras sus dedos acariciaban un sidur, rezando por la victoria final. Trump, hablaba por teléfono, se quejaba de que la guerra en Irán era costosa, pero una excursión necesaria porque los enemigos iban a atacar primero, mientras se preparaba para asistir a un evento evangélicos en su despacho. Minutos antes, justificaba la devastación de una zona civil. Putin, en silencio y el con el rostro impasible, había firmado el lanzamiento de misiles sobre unas instalaciones energéticas, mientras sostenía un icono ortodoxo que le había regalado un sacerdote. Los tres hombres, seguían rezando en la intimidad, buscando la bendición divina para sus acciones, mientras las luces rojas de los mapas seguían parpadeando.

LOS NUEVOS JINETES DEL APOCALIPSIS

Trump alza el muro, Netanyahu el cañón, Putin mata en frío, Kim pulsa el botón. Ya no son jinetes, son hierro y ambición, cuatro sombras negras marcando el final, con el mundo en vilo, jugando al azar. Sobre caballos de acero y de ego cabalgan cuatro, sin rastro ni ruego. Uno trae sombras, tweet y división otro el misil y su extrema ambición. Un tercero cuenta muertos en la nieve el cuarto en tierras bíblicas se mueve. Sin más bandera que su propia ambición galopan juntos hacia la destrucción.

EL ÚLTIMO PITIDO

Suena el silbato, el aire se detiene la cancha brilla, testigo de la historia es el último baile que la tarde tiene donde escriben juntas su propia gloria. Allí está mi nieta, con su uniforme puesto corriendo firme, con alma y corazón cada pase, cada bote, cada gesto es un verso de entrega y de pasión. Compañeras de batallas, amigas del alma defensa férrea, ataque compartido no importa el marcador, ni la calma importa el abrazo que han construido. Pasan los minutos, acaba el cuarto tiempo el balón busca el aro una vez más suena el pitido, llega ese momento de darlo todo y no mirar atrás. Nieta querida ¡qué orgullo ver tu vuelo! junto a tus amigas, guerreras del juego en el deporte hallaron su consuelo y en este último partido, su apego.