NATURALEZA HUMANA

Durante siglos, el planeta azul tronó. Las batallas no fueron por la gloria, sino por la última gota de agua potable, por el suelo fértil que quedaba y por el aire limpio encerrado en entidades corporativas. La Tierra se convirtió en un tablero de ajedrez roto, los recursos escaseaban y los humanos peleaban con furia desesperada, una especie acostumbrada a sobrevivir devorando su propio hogar. Pero el conflicto no terminó al agotar el planeta; simplemente cambió de escenario. Las luchas siguieron en el espacio, no ya por petróleo, sino por los metales raros y el helio-3 necesarios para mantener la civilización. Los satélites de vigilancia se convirtieron en armas y las estaciones espaciales en órbitas espaciales. Las viejas disputas territoriales terrestres se proyectaron en la inmensidad del cosmos, convirtiendo las estrellas en un nuevo campo de batalla silencioso; el mayor enemigo seguirá siendo la propia naturaleza humana.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA CIMA DEL AMOR

ZORN Y SUS ACUARELAS

LA VOZ DEL 8 DE MARZO