HACER "BUENAS MIGAS"
Donald pasó una semana terrible; las encuestas caían y se le había metido en la cabeza que debía cocinar unas migas, o sea, 'hacer buenas MIGAS' (Make Israel Great Again), pero al estilo MAGA, con pan de oro y tocino. No sabía ni encender el fogón, empezó tostando el pan con tanta agresividad que el pan parecia carbón. Estaba desesperado y llamó a su amigo Bibi que apareció en la pantalla con un gesto serio, sosteniendo un mapa en una mano y un chaleco antibalas. Lo estás haciendo todo mal, decia Netanyahu, 'hay que hacer buenas migas'. Las migas, como la política, necesitan estrategia. Primero hay que cortar el pan y después lanzar un ataque preventivo contra el ajo, que no te domine. Imperturbable, le dio instrucciones para lanzar "bombardeos de pimentón" y "bloqueos de aceite". La cocina parecía una zona de guerra. Al final, no hubo migas, sino una masa informe, quemada y aceitosa que más bien parecía una escultura abstracta del colapso político. Una ruina.
Comentarios
Publicar un comentario