ANIMALISTA
Camino con naturalidad entre el blanco revoloteo de las mariposas Apolo que parpadean, flotan y se relajan.
Las golondrinas de papel susurran ingrávidas, rebotando entre ráfagas de viento, a través de capas de aire y humedad por un jardín nebuloso.
El búho nocturno enfurruñado bajo la chimenea para evitar mirlos tortuosos.
Los colimbos, esas aves grandes, bucean y graznan bajo el lago.
La cariñosa yegua que parece susurrarme algo al oído y yo sonrío.
Este es un archipiélago remoto. El piano no tiene teclas grises. Nadie trabaja, todos disfrutan a su manera.
Comentarios
Publicar un comentario