NEREIDA
En la arena mojada y dorada
donde el mar su secreto susurra
emerge una figura enamorada
de la tierra que nunca apura.
Escamas que el sol hace brillar
y ojos que el azul profundo encierran
sus cantos se escuchan al pasar
melodías que al alma aferran.
Sus pies que no tocan el suelo
su cola se alarga entre la espuma
un sueño de amor en su desvelo
un lamento que el viento arruma.
Un hombre, con pena y anhelo
¿será que la playa lo atrae?
¿o el mar la reclama en su celo?
antes que su canto se desvanezca.
Le pide el mundo terrestre un beso
pero el mar con su fuerza serena
la reclama, la encoge con su peso
y se funde, con algo de pena.
Una lágrima de sal que el aire seca
y una sonrisa que la ola guarda
la sirena, en su reino, se acerca
una historia de amor que aguarda.
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