LA EDAD DE ORO
En la piel que el tiempo ha dibujado
reside el mapa de lo que hemos amado.
Cada surco es un beso de la brisa
cada arruga, el eco de una sonrisa.
No es el ocaso un triste declive
es el fulgor de todo lo que se vive.
Es la calma que da la experiencia
es la dulce y profunda sabiduría.
El cabello de plata es una corona
que la vida con gracia nos dona.
Un tesoro forjado en mil batallas
lejos ya de las ineficaces murallas.
Contemplar el ayer con alegría
saber que cada día hay sintonía.
Ser raíz que sostiene y que abraza
mientras el viento del tiempo pasa.
Es la vejez el arte de ser uno mismo
sin ningún tipo de miedo al abismo.
Es la paz de observar a las estrellas
sabiendo que el alma dejó huellas.
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