CIRCO GLACIAR. PEÑALARA

Peñalara nevado, cumbre altiva, tu reino helado, nos recibe un silencio, un aire purificado. El sendero serpentea, la nieve se endurece, el esfuerzo aumenta. Crampones, nuestros aliados, sobre el manto gélido. Cada paso, un compás, un ritmo metódico. El viento azota fuerte, una ventisca audaz, pero el ánimo es firme y no conoce el compás. En la cima las vistas prometen, a veces se ocultan, tras velos de cristal que la furia ocultan. Entre nubes, tu silueta inmortal preside la sierra.

Un refugio geodésico, testigo del frío, nos regala un instante, un breve respiro. Un paisaje que quita el aliento, imponente.  El descenso, delicia helada, un regalo con crampones y sol, ya más cómoda y ligera. Las piedras se olvidan, el camino es un don y el bosque nos acoge con unas suaves notas. Peñalara, eres la gloria, montaña de Madrid, un reto cumplido, recuerdo sin fin. Volveremos con la misma pasión, a sentir tu blancura, tu pura emoción.

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