LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO

Los trolls, criaturas mitológicas y folklóricas, suelen aparecer en cuentos cortos como seres monstruosos, guardianes de puentes o incluso como traviesos bromistas. Se les suele representar como seres grandes y, a veces, mágicos, con una fuerte aversión a la luz solar, que puede dejarlos petrificados. Procuran salir cuando anochece. Un tópico común es un troll vigilando un puente, exigiendo un peaje o proponiendo un acertijo.

Hace tiempo os presenté a mi amigo Oaki, a través  de un relato. Lo encontré bajo un puente, triste y melancólico. Tenía dos ojos en lugar de uno sólo y su enorme nariz era un pequeño rosal, en lugar de un tronco seco y pude convencerlo para que fabricara zapatos mullidos de paja que sigue vendiendo a los granjeros de su entorno. 

Próximamente, voy a visitar a Oaki que vive en una cueva del Pico de Peñacorada, macizo montañoso de la comarca leonesa. He subido infinidad de veces durante mi infancia, juventud y sigo haciéndolo siempre que puedo.


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