S. O. S. LOS OLVIDADOS
Ya no podía hacer ninguna tarea. Se estaba volviendo bastante aburrido. Era querido, pero fácil de ningunear. Simplemente, no era tan útil como antes. Su mente divagaba y estaba empezando a vaguear. Coincidió la familia, es hora de ir a una residencia de ancianos. En la sala de actividades se quedó sentado y babeando en una silla. A veces sin saber donde se encontraba, otras veces alguien venía y se quedaba un rato. Durante las visitas, mientras estaban sentados mirando su teléfono, él trataba de contener la ira. ¿No se daban cuenta que eso no era lo correcto? No permitiría quedarse allí tirado, abandonado. Mañana llevaría a cabo su plan para escapar. Sabía dónde podría encontrar la puerta sin llave. Lo encontraron congelado en la nieve. Todos se quedaron tristes, pero tranquilos. Así era como él quería irse.
Comentarios
Publicar un comentario