LUZ Y SOMBRA
Tú eres mi sol, yo soy tu luna, el día es tu luz y la noche mi penumbra. Tú iluminas mi día con tu calidez dorada y yo te cobijo en mi oscuridad plateada. Ambos vagamos por cielos separados, sabiendo que en algún cruce, nos vamos a encontrar. Tú en tu amanecer, brillante y ardiente y yo en mi atardecer, suave y doliente. A veces, un beso fugaz nos permite soñar, un eclipse que nos deja soñar con abrazos. Pero sabemos que debemos seguir nuestro camino, tú al día y yo a la noche, es nuestro destino. Y aunque la distancia nos mantenga unidos por la noche, nuestras almas se encuentran sin reproche. Porque aunque el sol y la luna nunca se junten de verdad, su cariño en la distancia es para siempre, una eternidad.